Fernando Aporta Franco, ingeniero de software y seguridad
Fernando Aporta Franco es ingeniero de software y seguridad, independiente, especializado en GEO, con base en Madrid. Hace él mismo la implementación —código, datos estructurados y páginas que se leen sin JavaScript— y publica su método en código abierto, en GitHub.
Aquí puedes ver cómo mido lo que hago, todo lo que tengo publicado y una web mía en producción, kenetg.com. Si quieres que mire la tuya, empieza por la mini-auditoría gratuita.
Fernando Aporta Franco
Ingeniero de software y seguridad · Madrid
Por qué GEO
Crecí cerca del marketing digital: mi madre ha trabajado durante años en marketing, páginas web y posicionamiento en buscadores, y buena parte de lo que entiendo sobre cómo se encuentra una marca en internet lo aprendí viéndolo de cerca.
Cuando empecé a trabajar en proyectos propios, con 22 años, me encontré el mismo problema en un terreno nuevo. Cada vez más personas le preguntan a un asistente de IA en lugar de buscar en Google, y esos sistemas deciden qué fuentes leen, cómo las interpretan y a quién mencionan. Es un campo que todavía se está explorando: no existe un manual definitivo, y lo que funciona se descubre experimentando y midiendo.
Ahí es donde quiero estar. Igual que el SEO acabó siendo una disciplina propia, creo que preparar una marca para los motores de IA —su web, su identidad y su presencia en el resto de canales, ordenadas para que una máquina entienda quién es y qué hace— va a ser un oficio con entidad propia. Por eso trabajo en abierto: los experimentos, las mediciones y las herramientas que uso están publicados, para que cualquiera pueda comprobar el método en lugar de fiarse de mi palabra.
Trayectoria
Me formé en el CFP del CEU San Pablo y arranqué en ciberseguridad como becario en All4Sec: consultoría, infraestructuras de red y hardening. Soy ingeniero de software y de seguridad, y eso marca cómo trabajo: cada cambio que hago en una web es reversible, está documentado y no pone en riesgo lo que ya funciona.
Qué me diferencia
Que puedes comprobarlo todo antes de contratarme. Mi trabajo está publicado: un repositorio con el método y la documentación que se actualiza cada semana, otro con experimentos reproducibles —cada uno con el comando que lo mide— y un caso real en producción, kenetg.com.
La diferencia es fácil de explicar. Puedes elegir una propuesta llena de promesas que nadie puede garantizar, o a alguien que publica lo que hace, cómo lo mide y también lo que no consigue demostrar, para que la confianza se apoye en pruebas y no en palabras. Creo que la elección es clara.
Cómo trabajo
1. Una primera conversación. Todo empieza con una toma de contacto: me cuentas qué problema tienes y qué necesitas, y yo te explico con franqueza qué puedo resolver y qué no. Es una conversación, no una venta.
2. Una mini-auditoría gratuita. Antes de hablar de presupuesto, miro tu caso con datos: consultas reales de tu sector en asistentes de IA (una foto de hoy, no una medida) y una revisión con navegador de tus páginas clave. Así la propuesta parte de lo que de verdad hay en tu web, no de suposiciones.
3. Un plan concreto y por escrito. Vamos aterrizando cada punto hasta tener un plan claro: qué se hace, en qué orden y por qué. Antes de empezar dejamos cerrados el presupuesto, la forma de pago y las horas de trabajo previstas, para que no haya sorpresas a mitad del camino.
4. Informes durante todo el trabajo. Mientras el proyecto está en marcha, recibes un informe semanal con lo que se ha hecho y lo que viene después. Si el encargo es continuo, los informes siguen llegando con la periodicidad que acordemos. Su contenido se ajusta a lo contratado: no es la misma información la que necesita una web recién optimizada que una marca en seguimiento mensual.
Si en ese proceso vemos que no estamos en el mismo punto, lo decimos pronto y no seguimos. Empezar un proyecto con expectativas distintas no le conviene a nadie, y es mejor saberlo en la primera semana que en la cuarta.
Lo que no hago
No prometo lo que no se puede cumplir. Ni fórmulas mágicas, ni «los mejores prompts de ChatGPT» que te van a hacer millonario, ni una posición garantizada en las respuestas de una IA: esa decisión es del motor, cambia de una consulta a otra y nadie de fuera la controla. Quien te asegure lo contrario te está vendiendo algo que no tiene.
Tampoco recurro a atajos que funcionan un tiempo y acaban penalizando a quien los usa. Trabajo con técnicas limpias y documentadas, que puedas mantener y revisar tú mismo.
Por la misma razón, rechazo los proyectos que parten de esa filosofía. Si lo que se busca es un truco rápido y no un trabajo bien hecho, no soy la persona adecuada, y prefiero decirlo desde el principio.
El nombre
Zentimes viene de una idea sencilla: los buenos proyectos se hacen con calma y con tiempo. La historia completa está en la nota «Con calma y con tiempo: por qué existe Zentimes».